1. Contenido de la etiqueta incompleto: falta información obligatoria como el nombre del alimento, la lista de ingredientes, el contenido neto, la fecha de producción, la vida útil, las condiciones de almacenamiento y la información del fabricante.
2. Nombre del alimento no-estándar: el nombre del producto no refleja la verdadera naturaleza del alimento o utiliza términos engañosos (por ejemplo, "bebida de leche de fruta fresca" en lugar de "yogur con sabor a fresa-") sin mostrar claramente el nombre verdadero.
3. Problemas con la lista de ingredientes: Los ingredientes no están enumerados en orden descendente de contenido, o no están todos los ingredientes.
Los ingredientes compuestos (p. ej., "salsa para condimentar") no elaboran los ingredientes originales o los aditivos no especifican su función.
Se enfatiza un determinado ingrediente (por ejemplo, "contiene fresas") pero no se indica su contenido específico.
4. Problemas con la fecha de producción y la vida útil: las fechas de producción no aparecen en el pedido de año-mes-día.
Las fechas de producción futuras se enumeran con anticipación o la vida útil no está etiquetada correctamente.
5. Falta de etiquetado de alérgenos
Las nuevas regulaciones exigen el etiquetado de ocho categorías de alérgenos, incluidos el gluten y los productos lácteos, pero algunas empresas todavía utilizan información vaga como "puede contener" en sus etiquetas.
6. Otros problemas comunes
El etiquetado del contenido neto no está estandarizado (por ejemplo, unidades incorrectas).
Uso de terminología engañosa como "cero aditivos".
La información nutricional, como los intervalos de redondeo y las unidades en la tabla de información nutricional, no está estandarizada.
Los alimentos importados carecen de etiquetas chinas.





